Anoche se presentó la restauración del lienzo sobre el patronato teresiano

La casa Museo de la Virgen de Araceli acogía en la noche de ayer la presentación de la restauración del único lienzo existente sobre la promoción del copatronazgo del Apóstol Santiago y Santa Teresa de Jesús, que se salvó de la quema que sufrió el Real Santuario de María Santísima de Araceli tras haber sido lugar de cuarenta para apestados entre la primavera de 1.679 y agosto de 1.680.

Según expuso en su conferencia el cronista oficial de Lucena, José Luis Sánchez Arjona, el lienzo es una copia de un poster impreso en 1618 dirigido a promocionar el patronato de Santa Teresa y Santiago, y que se encuentra en la Biblioteca Nacional de Madrid.

El lienzo, restaurado por el restaurador José Daniel Henares Paredes, es un sencillo retablo de traza escurialense que acoge en su cuerpo principal a las figuras itinerantes del Apóstol Santiago, que esgrime la espada en nombre de Cristo ya la insigne Teresa portando una vela encendida, a modo de antorcha, enmarcadas por un par de columnas de fuste estriado con capiteles de estilo jónico. El ático soporta un frontón curvo partido con grandes volutas en cuyo centro aparece un escudete con un texto latino sacado del Eclesiastés cuya traducción viene a ser “mejor dos que uno”, señala Sánchez Arjona. A ambos lados del escudete se encuentran los escudos de Santiago y de la Orden Carmelita.

Sobre la imagen de Santiago en una cartela se puede leer Ense Acérrimo que significa con espada afilada, mientras que sobre Santa Teresa pone Sicut Fácula Ardebat, que significa ardía como antorcha. Entre ambos textos se encuentra otra cartela que dice en castellano “A sangre y Fuego”. Los santos parecen apoyarse o sostener con su mano el escudo de armas de los reinos de Castilla, de León y de Granada, expone el cronista, destacando que en la parte inferior del cuadro aparece una leyenda en latín indicando defender a España “a sangre y fuego”, señala el cronista.

En su conferencia, José Luis Sánchez Arjona realizó un recorrido por la vida de Santa Teresa haciendo hincapié en los vínculos que la acercaban a la ciudad de Lucena, donde en 1851, según los según los estudios de Tenllado, la gloriosa Santa Teresa de Jesús, peregrinando en estas Andalucías en la insigne obra de su reforma, se baño en esta citada fuente y tuvo alivio en su accidente”, haciendo referencia a los Baños del Horcajo de la ciudad lucentina.

Así mismo, el cronista oficial lucentino explicó el proceso que desde la beatificación de Santa Teresa de Jesús en 1612 impulsó el nombramiento de la Santa de Ávila como patrona de los reinos de Castilla que contó con el apoyo del papa Urbano VIII que por presiones del cabildo compostelano, terminó declarando único patrón a Santiago Apóstol en 1.630. Esta iniciativa volvió a retomarse en 1812 y en 1948 sin éxito.

En el acto, el restaurador José Daniel Henares Paredes destacó el estado de deterioro del lienzo así como el proceso de restauración y recuperación que se ha seguido para devolverlo a su estado original.

También te podría gustar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *